Flor de hadas en el bolsillo
Hemos permitido que las máquinas nos releguen a cuidadores de sus procesos y mecanismos dentro de una ciudad negra, caliente y homogénea que domina el inmenso erial del mundo. ¿Cómo llegamos hasta ahí? ¿Por qué nos vaciamos de todo lo no uniforme, del arte, de la curiosidad, del dolor y de la alegría, de ...

