Quijote Welles.

Quijote Welles

valoración

Comenta y valora este libro

  • EAN: 9788417425524
  • ISBN: 978-84-17425-52-4
  • Editorial: Fórcola
  • Encuadernación:
  • Páginas: 668

  • Materias
  • Fabulaciones
En stock

29,50 € 28,02 €

Una joven periodista, Barbara Galway, se propone la ambiciosa y quizá imposible misión de escribir la biografía en forma de entrevistas de uno de los directores y actores más famosos del siglo XX, Orson Welles, por aquel entonces un genio en horas bajas. A lo largo de sus encuentros descubre en él una creatividad desbordante, minada por un trasfondo autodestructivo. Pero, más allá de los tópicos -fumador empedernido de puros, afición a las narices postizas, los buenos hoteles, el alcohol, el sexo o los atracones gastronómicos-, Barbara queda hechizada por dos asuntos recurrentes que vertebran sus conversaciones desde el principio: una película siempre inconclusa sobre el Quijote y el amor a España, donde rivalizó con su compatriota Ernest Hemingway y rodó Mr. Arkadin y Campanadas a medianoche.

A cuenta de aquella cinta en fragmentos -«il suo bambino», cuyos miles de metros andan desparramados en latas, laboratorios o guardamuebles, y que Welles, «el hombre de la Gran Sombra», transporta en las maletas durante sus viajes, convertido en cineasta errante-, Barbara, que no se detiene ante nada, confirma que de Don Quijote apenas existe un guion, que se ha ido improvisando sobre la marcha y que a lo largo de tres décadas el director no ha conseguido terminar de rodarla y montarla. Ahora la última oportunidad, con Steven Spielberg como productor, está en el aire.

Los diversos testimonios o encuentros de la periodista con John Huston, Micheál Mac Liammóir, Suzanne Cloutier, Charlton Heston, Miguel Delibes, María Asquerino, Gil Parrondo, Pedro Vidal, Keith Baxter, Jesús Franco, Ira Wohl, Audrey Stainton, Frank Marshall, Salvador Dalí, Peter Viertel, Sergio Leone, Gore Vidal, Pier Paolo Pasolini o Luis Buñuel, entre otros, van completando a modo de teselas el mosaico de esta historia que tiene como hilo conductor la ruta de Orson Welles por la España de los años 50 y 60 del siglo pasado, cuando las tierras y cultura del Quijote han sido holladas por una filial de Hollywood en manos de Samuel Bronston o los spaghetti westerns. Y aquel país idealizado, ahora vendido a la industrialización y el turismo, se volatiliza, mientras duda que los personajes cervantinos sigan estando en condiciones de servirle como portavoces.