Muerte en las islas
Es lo último que le apetece a Georges Dupin esa mañana: tener que salir corriendo, sin haber podido tomar su segundo café, meterse en una bamboleante patrullera de la policía, atender al perfecto que le atosiga a llamadas porque un amigo suyo ha desaparecido y no dosponer de la menor pista sobre la identidad ...

