Ucronías 2.

Ucronías 2

valoración

Comenta y valora este libro

En stock

18,00 € 17,10 €

Han aparecido muchos más libros y ensayos sobre lo que sus autores, siguiendo la estela de Nail Ferguson enHistoria virtual, llaman en la actualidad historia contrafactual, que en toda la historia escrita hasta ese momento. Las historias contrafactuales se han vuelto tan frecuentes que es necesario investigarlas como un género en sí mismo. Ya no adoptan la forma de juegos de salón o jeux d'esprit, sino que, por el contrario, se toman a sí mismas muy en serio. Estos historiadores intentan proponer una serie de argumentos serios sobre alternativas posibles a lo que sucedió realmente.

¿Qué les hace pensar que lo que hacen es más serio que los juegos de salón en los que se entretenían algunos de sus predecesores o la expresión de deseos que se permitían otros? Ellos responden que su intención explícita es recuperar el libre albedrío y la contingencia de la historia, y restablecer al actor individual en una historia estudiada demasiado a menudo en términos de fuerzas impersonales. «La historia que implica a grandes personas o acontecimientos fundamentales no está de moda», se queja el historiador militar estadounidenseRobert Cowley.

Hoy todo tiene que ver con las grandes tendencias, las obras que se hinchan, se rompen y se reordenan. «Nos quedamos con la impresión de que la historia es inevitable, de que lo que pasó no podía haber pasado de otra manera y de que la incertidumbre y la contingencia no tienen lugar en el esquema general de la existencia humana». De forma parecida sostiene el profesor británico de historia Jeremy Black que el objetivo de la historia contrafactual es subrayar «el carácter contingente e indeterminado del cambio histórico y socavar cualquier idea sobre la inevitabilidad del resultado histórico real».

«Es evidente que esta forma de pensar enfurece a los liberales, marxistas, deterministas y a todos los que creen que algún tipo de providencia o destino preestablecido determina la existencia humana», en palabras del autor y periodista británico Andrew Roberts. Tanto Black como Roberts animan a los historiadores a liberarse de la tiranía de la perspectiva que da el tiempo y a intentar ver el pasado como lo veía la gente que vivía en él, lleno de posibles futuros abiertos e indeterminados.
Al experimentar con el pensamiento contrafactual, sostiene en un artículo el historiador norteamericano, escritor y antropólogo Benjamin Wurgaft, que los historiadores intelectuales puedenrecuperar la conciencia de la contingencia absoluta de la historia que contamos.

Otros libros del mismo autor

18,00 €

17,10 €