Estudio en Escarlata librería
Última actualización: 19 de abril de 2018

busqueda avanzada

página anteriorpágina principalcontactar

A tiro limpio

Vian, Boris

ISBN: 978-84-8383-198-4
12,00 €

Materia: Policíaca: Misterio e intriga
Editorial: Tusquets
Colección: Andanzas (Num. 708)
Idioma: Castellano
Nº Edición: 1
Fecha de edición: 12-2009
Encuadernacion: Rústica
Tamaño: 21 x 14 cm.
120 páginas

Otros libros de Vian, Boris

Cuatro amigos –el refinado Adelfín, el estrafalario y lúbrico Serafinio, el mayor Loostiló, policía en la reserva, y su compinche Antioquío– parten en busca de un misterioso y pequeño artefacto, el «barbarón bífido», desaparecido o quizá robado durante una fiesta. En un flamante Cadillac, en hidroavión o en barco de vela, armados hasta los dientes y dejando tras de sí un reguero un tanto sangriento, los cuatro (o los que van quedando vivos por el camino) viajan desde París hasta el sur de Francia, y vuelven a París pasando por Borneo, viviendo terroríficas y rocambolescas aventuras. Mientras lanzan explosivos y departen sobre lo divino y lo humano, se topan con personajes entrañables como el inca Popotepec Atlazotl, que los protege desde su avión de combate, con desalmados como el barón Visi, con bellas azafatas como Florence, con temibles ex socios como el holandés Vandenbuic, o con animales tan inclasificables como el célebre Rhizostomus gigantea azurea oceanensis, también llamado, cariñosamente, «rizo».

¿Quieres comentar este libro?



Angeles del hielo, Los
(Hill, Toni)

Barcelona, 1916. A sus veintisiete años, Frederic Mayol ha dejado atrás una vida cómoda en la esplendorosa Viena y la traumática participación en una guerra que sigue asolando Europa. Psiquiatra y seguidor



Asesinato de mi tía, El
(Hull, Richard)

Edward Powell es un solterón sin remedio, con un alto concepto de sí mismo, encantado de su sensibilidad, proclive a sentirse humillado y dudosamente perspicaz. Vive en Gales, que aborrece, en una



Detectives victorianas. Las pioneras de la novela policiaca
(VV. AA)

En los últimos años de la era victoriana, la opinión pública británica estaba fascinada —¡y preocupada!— por esa sospechosa figura conocida como la nueva mujer. Montaba en bicicleta, conducía esos peligrosos automóviles