Estudio en Escarlata librería
Última actualización: 29 de octubre de 2018

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Howard, Robert E.

Robert E. Howard nació en Peaster (Texas) en 1906, cuando todavía humeaba la guerra civil norteamericana, aunque fue en la localidad tejana de Cross Plains donde transcurrió la casi totalidad de su corta vida -pues se suicidó a los treinta años-, en medio de viejos ranchos que aún recordaban las incursiones de los comanches. No obstante el subdesarrollo de las extensas tierras semisalvajes en que vivió, Howard se convierte desde muy joven en uno de los pioneros del «fandom» (el naciente mundo de las publicaciones para aficionados, a las que enviaba entusiasta por correo sus relatos fantásticos) y en discípulo destacado de la «escuela del Horror Cósmico» -fundada por su amigo epistolar, y también excéntrico personaje, H. P. Lovecraft-, además de coautor, junto con otros muchos, de las Sagradas Escrituras del horror cósmico que constituyen el extenso ciclo de relatos denominado «Los Mitos de Cthulhu». Aparte de su contribución a los citados Mitos, Robert E. Howard es sobre todo admirado por su aportación fundamental, con el héroe bárbaro Conan el Cimerio, al surgimiento y auge del género que aúna las historias de aventuras, la antigüedad semisalvaje y el terror sobrenatural bajo la denominación de «fantasía heroica» o «sword & sorcery» (espada y brujería).



Signo de los cuatro, El
(Conan Doyle, Arthur)

Sherlock Holmes alarga la mano para agarrar el frasco de cocaína mientras su leal compañero, el doctor Watson, lo mira con reprobación. Así arranca El signo de los cuatro, la segunda novela



Confesiones de un incrédulo y otros ensayos escogidos
(Lovecraft, H.P.)

El presente volumen recoge una selección de artículos y ensayos aparecidos en periódicos, revistas amateur y cartas, sobre literatura, ciencia, política y filosofía, que nos descubren a un Lovecraft totalmente desconocido (y



Bosque profundo, El
(Rhei, Sofia)

Espejos turbios, engañosos fuegos fatuos, dríadas que ignoran que lo son, alas que brotan como castigo, llaves que cierran cuerpos, fuentes que engañan con su lumbre, niñas de espinas, deseos cumplidos que